17 de diciembre de 2006

¿TRADICIÓN O MALA COSTUMBRE?

Visto que quejarse por las obras a las que nos tiene sometidos nuestro alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, es como quejarse a una pared a la que están cansados de gritar comerciantes, ciudades y taxistas, entre otros, levanto mi queja hoy hacia otra ‘joya’ de nuestra ciudad: los excrementos de los coches de caballo. Y es que la tradición del caballo en Sevilla se ha convertido más que en una tradición en una mala costumbre, la de soportar tanto sevillanos como turistas el espectáculo visual y oloroso que supone el excremento de los caballos que hacen el recorrido turístico por nuestra ciudad. Resulta desagradable, sobre todo para los turistas, el tener que contemplar y sobre todo percibir el olor embriagador de la ‘caquita’ del caballo, que, por supuesto, anula el otro olor embriagador de Sevilla, azahar, jazmín, dama de noche... Después de contemplar ese espectáculo, no es de extrañar que el turista se marche con peor opinión de Córdoba, pero se marcha. Aquí nos quedamos los sevillanos oliendo y viendo el resultado de nuestra tradición. Algunas localidades andaluzas empiezan a poner remedio a esta problemática, como Fuengirola, donde los coches de caballo usan pañales, ya que los animales que tiran de estos vehículos de paseo llevan un dispositivo consistente en una especie de bolsa de piel plastificada que se sujeta con correas y que recoge sus excrementos, sin resultar tan antiestético como pudiera parecer en un principio. Nuestro alcalde debería tomar nota al respecto.
Belma. Enviado por correo electrónico.

2 comentarios:

Luis Alberto Durán dijo...

Estoy de acuerdo con tu planteamiento. Nuestro alcalde debería de poner alguna solución a esta mala imagen que estamos dando. Si a los perros les obligan a recogerle sus excremetos...¿Por qué no a los caballos?

smsevilla.blogspot.com dijo...

Ven a smsevilla.wordpress.com,
busca una imagen de coche de caballo y lee.