12 de diciembre de 2008

Salud

La tarde estaba fría pero sin riesgo de lluvia. Estaba sólo y era el momento. Salí de casa bien abrigado y con la mirada puesta en ti, sólo en ti. Hacía tiempo, semanas, que no te veía y no podía esperar más. Te echaba de menos y necesitaba hablar contigo para contarte cosas, pedirte consejos, abrazarnos de la forma que sólo tú y yo sabemos, oler tu perfume con aromas de primavera, emocionarme una vez más con tu hermosura…

Concentrado en todo lo que tenía que decirte y andando bastante despistado me planto sin querer delante de tu antigua y humilde morada, creyendo aún
que estabas ahí esperándome en la puerta como hace años. Creyendo aún que vivías junto a tu amplia familia y con la ilusión de que ésa fuera por siempre tu casa, nuestra futura casa. Fue allí donde te conocí siendo yo un crío de la mano de mi padre. ¡Qué cosas! Fue en esa casa dónde vivimos maravillosos y emocionantes recuerdos que nunca podré olvidar. Y sobre todo, fue allí, en tu antigua morada, donde te juré amor eterno un viernes de madrugada.

Con cierta melancolía y emocionado por los recuerdos vuelvo a retomar el camino hacia tu nueva casa. La calle Sol se hacía más larga de lo que era y el frío de la noche me obligó a abrocharme la chamarreta hasta arriba del todo. Las manos encontraron refugio en los bolsillos de los pantalones baqueros. Y de nuevo volvieron los recuerdos… la memoria de la calle por la que caminaba estaba repleta de preciosos momentos vividos juntos. Cada balcón, zaguán, me transmitían felicidad y mucho amor. No podía evitar pensar que por esa calle me hice mayor gracias a ti, a tu amor incondicional, tus consejos, tu apoyo. La calle Sol fue para ambos nuestro mejor encuentro, nuestra alegría. Ahora, ya nunca pasas por ella aunque yo siga incondicionalmente apostado en cada esquina de esa calle esperando volver a verte resplandeciente algún día por ahí.

Me serené un poco y continué andando camino de tu nueva casa. Tantos buenos recuerdos me habían hecho entrar en calor y más cuando me percaté que estaba acercándome a nuestro encuentro. Al llegar me impresionó, como siempre, tu nueva morada. Color sevillano en la fachada, elegancia, grandeza, belleza, pero por muchas cosas maravillosas que veía no era lo mismo, al menos para mí. Sin embargo, comprendí que este cambio era lo mejor para ti, apropiado para tu nueva familia y razonable para poder crecer espiritualmente.

Ya no estabas en la puerta esperándome, como hace años, así que decidí entrar algo nervioso. El zaguán se encontraba abierto y la puerta tan sólo había que empujarla en silencio. Una vez dentro, fue cuando por fin cruzamos nuestras miradas… No tuve que decir nada pues parecía que sabías que iba a llegar y sentí que tenía que acercarme más a ti. Caminé unos pocos metros, sorprendido por el lujo del interior de la casa y con la ilusión de estar a tu vera. “Yo también te añoro”, me dijiste bajito. Mis ojos se iluminaron y casi sin salirme la voz contesté: “Vaya como te ha cambiado la vida, sabía de tu nueva casa pero no imaginaba tanto lujo en detalles, la verdad. Aún recuerdo cuando nos conocimos y no tenías ni para poner flores en el zaguán… allí las cosas eran bien distinta. Pero en fin, como sabes, éste no es el motivo de mi visita”, comenté. “Lo sé, pero déjame decirte que esta nueva casa y su interior ha sido fruto del amor de muchos. En esta tierra tendemos a engalanar y dar lo mejor a quien más amamos, a nuestras parejas, hijos, amigos, madres, padres, sin percatarnos a veces en que somos excesivos en ofrendas”, acentuó. “Tienes toda la razón”, respondí y añadí yendo al grano: “El hecho de que te visite después de mucho tiempo sin hacerlo es porque quería darte las gracias por lo que tú sabes, además de pedirte que intercedas -gracias a tus numerosos contactos- para que el hermano de un amigo que está ingresado en un hospital sea tratado de la mejor forma posible y pronto esté en su casa con los suyos. Asimismo, quiero recordarte que te tengo presente cada día de mi vida, no sólo en mi mente sino hasta en cada rincón de mi casa en cientos de fotografías de aquellos años en los que vivimos más juntos… que no podré nunca olvidarte y que siempre seguirás siendo la luz que guía mi vida”. Fue cuando apareció en escena tu Madre, que se encontraba detrás tuya escuchando toda la conversación: “Tus palabras me llenan de orgullo, desde siempre supe que tu amor era verdadero, vete tranquilo pues esta familia nunca te olvidará y estará a tu lado en lo bueno y en lo malo. Además, dile a tu amigo que su hermano pronto saldrá del hospital”. Emocionado contesté: “Gracias Señora, sus palabras también me llenan de orgullo”.

Tras despedirnos, y después de charlar un buen rato, caminé hacia la salida y antes de abrir la puerta me giré, nos miramos por última vez y me persigné pidiéndote Salud para todos y, sobre todo, para volver a verte pronto, muy pronto: Mi Cristo de la Salud.

28 comentarios:

Paços de Audiência dijo...

Enhorabuena por la iniciativa, parece que promete.

Juanma dijo...

Qué bonito, querido Híspalis.

Un fuerte abrazo, qué bien me viene una entrada de la altura que tiene ésta.

El callejón de los negros dijo...

Salud para todos.
Y mucho amor entre hermanos.

Antonio

Alguien en la ciudad dijo...

Preciosa la entrada Hispalis. Muy significativo lo que cuentas de pasar del frio del exterior, en la calle, a la calidez y recorfortación del encuentro con tus imágenes. Eso es un tesoro.

Enhorabuena y encantado de conocerte

Maria Muffin dijo...

Me han emocionado tus palabras...

Un besito

María_azahar dijo...

Un verdadero placer haberos conocido a ti y a tu esposa, mi querido amigo.

Os mando un beso y otro pa' vuestra preciosa niña.

Jordi de Triana dijo...

Una entrada entrañable y con una profunda carga de emotividad. Gracias por descubrirme que dentro de la gran mentira que muchas veces envuelve el mundo de nuestras hermandades y cofradías, existen profundos sentimientos, el amor a unas imágenes, el respeto a una tradición de siglos y la justa y agradecida memoria de quien la disfruta cada segundo de su vida.
Ha sido un auténtico placer haberte conocido. Desde la primera vez que entré en tu blog pude descubrir la gran persona que se encontraba detrás de esta historia. Como comenté al gran Aguaó, personas como él y como tú dignifican todo este mundo de la blogosfera y en mi caso os tengo que agradecer de corazón el haberme contagiado vuestras ganas para continuar en este cometido. Derrochas ilusión por las cosas y eso amigo es algo muy a valorar en un mundo que nos tocó vivir sin pena ni gloria. La ilusión, la fortaleza de espíritu y la abnegación al trabajo son tres pilares fundamentales en el fortalecimiento del ser humano. Si a estos ingredientes unimos un cuarto elemento conformaremos a una extraordinaria persona, además de todo esto eres brillante e iría un punto más allá y sin margen de error me atrevería a catalogarte de líder. Aquellos que dicen que detrás de un gran hombre existe una gran mujer, en tu caso, aciertan de pleno y como fruto de este amor verdadero y como no podía ser de esta manera existe una pequeña niña guapísima y que a seguro colmará vuestro hogar de bendiciones.
Como a penas pude decirte ayer un par de veces, las gracias a ti siempre amigo Híspalis.
Alguien me comentó ayer que no entendía los pocos comentarios que recibía en mi blog, vuelvo a contestar lo mismo que la pasada noche, recibo pocos, pero estos mínimos comentarios llegan de personas de una categoría humana excepcional. Desde pequeño me enseñaron a descubrir el lugar exacto que debía ocupar en cada lugar y en cada momento, con el paso de los años he captado el mensaje de mis mayores y en el tema que nos une tengo claro que mi lugar está en el del alumno que cada día aprende algo nuevo de los grandes maestros como tu amigo Híspalis.

Un abrazo de un agradecido seguidor.

La gata Roma dijo...

Y es que a veces se les echa de menos. Yo estoy deseando de ir a verlo a Él, con un nombre parecido, algo más largo que el tuyo, pero el mismo Él al fin y al cabo.
Espero que la salud os rodee a ti y a todos los tuyos.
Kisses

Dama dijo...

Salud, para tí y los tuyos.
Gracias por este texto tan hermoso.

Nikté dijo...

Señor mío, me pregunto cuando tendrá lugar nuestro encuentro y me refiero a eso de venir hasta aquí y poder estar en "comunión" contigo.
Soy protestante (no lo sabías) y protestona también.
Así que no me conmueve ningún Cristo echo de barro pero sí esa historia de una casa y es que cada uno de nosotros somos una de ellas.
Las construimos a medida que pasan los años, le hacemos reformas o las derribamos del todo para darle paso a una nueva.

En fin, te dejo con un beso bien sonoro

Nikté dijo...

hecho con h, joe, que petarda soy
Ja ja ja

Duende del Sur dijo...

Hermosas palabras amigo Híspalis.

Salud para todos y Feliz Navidad!!

sevillana dijo...

Qué de recuerdos me has hecho revivir del pasado, de nuestra vida en la calle Sol, del Jueves Santo con aquella aglomeración de personas ante las puertas de San Román y esos gitanos que no paraban de cantar. Y la mañana del Viernes cuando con carita ya cansada volvía a Su Casa, la de todos, y nosotros, unos chiquillos estabamos en la puerta de nuestra casa esperándola ver de nuevo, algunos aún con los ojillos medio cerrados por el sueño de una noche larga.

Me alegró conocerte, me acordaba de tí siendo tu muy pequeño pero a quién más recuerdo son a tus padres.
Muchos besitos

Arantza G. dijo...

Lo que no pueda la fe...
Enhorabuena por ser recibido.
Un beso.

Du Guesclin dijo...

Ya te lo comenté el viernes pasado con motivo del encuentro, muchísimas gracias por esta bella entrada, me emocionó bastante.

Saludos y, también te lo dije el viernes pero vuelvo a repetirme, un verdadero placer haberte conocido.

el aguaó dijo...

Impresionante amigo Híspalis. Una entrada bellísima y cargada de emotividad y humanidad, de esa que tanto derrochas.

La grandeza de las personas se mide por la actitud de sus gestos y tú, amigo mío, eres muy grande.

Un abrazo enorme.

Letizia dijo...

Yo le juro amor eterno a mi Felipín. De ahí no paso por el momento.

Besos de Princesa

calleferia dijo...

Tu Señor de la Salud... ese que anda sin moverse... que va de frente sin avanzar...

Un abrazo lleno de Salud amigo.

Glauca dijo...

Nos une la misma advocación, amigo Híspalis.

Salud para todos y Felices Pascuas.

María_azahar dijo...

Os deseo a ti y a los tuyos lo mejor para estas Fiestas, querido amigo.

Un fuerte abrazo.

Juanlu dijo...

Bueno sólo quería felicitaros a todos una FELIZ NAVIDAD, espero y deseo que la luz del mundo que va a nacer, deje todo el brillo de su amor en cada uno de vuestros corazones, para que en estos días meditemos cual es el verdadero sentido de la Navidad, y al descubrirlo podamos llevarlo a la práctica todos y cada uno de los días de nuestras vidas.

Nimrod dijo...

Buenas noches!
Te deseo una feliz navidad!
Y que entre todos hagamos que todo el año sea navidad :)

Maria Muffin dijo...

¡¡Feliz navidad!!
Espero que pases unas buenas fiestas y si te pasas por mi blog encontrarás un regalito para ti.

Muchos besos.

San Isidoro dijo...

Felices Pascuas para ti y los tuyos.

Fran-creaciones dijo...

Felices Fiestas, soy nuevo en este blog!!! jeje, Muy buena labor la que se hace en él...
Saludos cofrades!
Feliz navidad

Arantza G. dijo...

Solo quería desearte Feliz Año 2009
Besos.

calleferia dijo...

Y por cierto... Feliz Navidad, que se me había olvidado!!

Un fuerte abrazo amigo.

Zapateiro dijo...

Que nuestra bendita Madre de las Angustias y su hijo Manuel colmen tu vida y la de los tuyos de paz y alegría en el año que viene ya.

Un beso y feliz 2009.